Mes: noviembre 2017

Lento, NO, lo siguiente

Que para un expediente, simple como el mecanismo de un chupete, se tarde siete meses, obligaría a hacer una seria reflexión de cómo funciona este Ayuntamiento, que gasta en personal más del 50 % de su presupuesto.

Nos referimos a un expediente sin entrar en los detalles del mismo para no herir sensibilidades.

Comienza la historia el pasado 29 de marzo, cuando un ciudadano de este municipio pone en registro una reclamación sobre lo que parece ser es bastante frecuente en el funcionamiento de las Entidades Urbanísticas Colaboradoras. Para los efectos de la presente, repetimos, no importa el objeto de la reclamación.

En la reunión que celebra la Junta de Gobierno del Ayuntamiento el 24 de abril, deciden trasladar la reclamación a la Entidad Urbanística afectada: Casi un mes para tomar esta decisión, por 6 personas reunidas, lo que podría haber realizado directamente el respectivo concejal delegado.

El escrito de traslado lo registran en el respectivo registro de salida el 26 de mayo. Se consume otro mes para redactar el escrito, poco más de medio folio, firmarlo por la señora alcaldesa y el secretario y bajarlo de la primera planta a la planta baja donde está el registro de salida.

La Entidad contesta con una nota de folio y medio registrándose la entrada el 7 de julio.

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento trata el asunto y resuelve en reunión que celebra el 18 de julio. La resolución queda redactada y firmada por alcaldesa y secretario el 26 de julio.

El Ayuntamiento registra el comunicado en el registro de salida el 9 de octubre. No está mal. Dos meses y medio para bajar el escrito de la primera planta a la baja y registrarlo.

El 31 de octubre, el servicio de Correos entrega el escrito a su destinatario. Sabemos que el servicio de Correos de Valdemorillo no brilla por su diligencia pero atribuirles 22 días de plazo de entrega sería, con toda seguridad, un insulto.

Dice la Ley:

“Cuando las normas reguladoras de los procedimientos no fijen el plazo máximo, éste será de tres meses.”

En este caso, como se puede ver por las fechas, se ha tardado en resolver y comunicar más de siete meses, más del doble del tiempo máximo fijado por la norma que debería ser referente en el funcionamiento de este Ayuntamiento.

Podemos concluir que este Ayuntamiento se salta la Ley cuando quiere y como quiere. Vamos, igual que el molt honorable expresident y sus seguidores.

Aunque lo anterior pueda ser muy significativo, aún lo es más el que a fecha de la presente la señora cuentadante aún no haya presentado al pleno la propuesta de presupuesto para el ejercicio 2018. De acuerdo con las estipulaciones legales ya lleva de retraso un mes. Es posible que algún día estos retrasos los veamos justificables por el alto interés que el garbanzo madrileño tiene para Valdemorillo y que justifica uno de los tres puntos, no sistemáticos, del orden del día del próximo pleno.

La Junta Directiva

Valdemorillo, 14 de noviembre de 2017